© foco arquitectura . Published on January 08, 2010.
Tras un análisis exhaustivo del programa y atendiendo a los criterios de adecuación exigidos de versatilidad espacial y funcional surge la idea a priori del contenedor como caja isótropa que se ubica en cualquier espacio y tiempo alejándose del lugar y del contexto social del que se alimentan edificios como el del objeto de proyecto. Tomando esta idea, sólo como punto de partida, proponemos toda una evolución hacia la identidad única e inseparable del contexto. El primer paso es la identificación funcional de los espacios, que genera dos momentos que desde ahora identificarán el proyecto. Estos se agrupan en dos ángulos vinculados por un eje que a su vez nos relaciona con el futuro parque que surgirá en la manzana contigua y que se entiende como paradigma de la vida social.
© foco arquitectura . Published on January 08, 2010.
El contenedor isótropo se personaliza y crea dos espacios exteriores en relación directa con los interiores convirtiéndose los unos en el negativo de los otros. De esta manera los dos conjuntos programáticos tienen su reflejo en el exterior. Así se definen dos ángulos macizos, que son los únicos límites físicos del edificio, una vez que la piel que viste el esqueleto metálico, se desmaterializa, filtra la luz y orienta las vistas. Al final la versatilidad es entendida como la vivencia y disfrute directos de sus características espaciales mutables y apropiables por los verdaderos protagonistas de un espacio social: Los ciudadanos.
© foco arquitectura . Published on January 08, 2010.
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