by ImagenSubliminal
© Miguel de Guzmán. Published on September 25, 2012
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
OostCampus es la sede de los servicios cívicos, administrativos y sociales de un territorio en el corazón de la Campiña de Brujas (Brugse Ommeland), un hermoso paisaje trazado por alineaciones de árboles y canales, y puntuado por los castillos residenciales construidos a lo largo de los siglos por los ricos comerciantes de la vecina ciudad flamenca.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
En 1977 se agruparon los municipios de Oostkamp, Hertsberge, Ruddervoorde y Waardamme, a consecuencia de una ley nacional que eliminó más de 300 municipios en toda Bélgica. Se reagruparon servicios, pero las instalaciones resultantes quedaron dispersas en los distintos edificios municipales.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
En 2006, el ayuntamiento adquirió los terrenos de unas instalaciones de Coca-Cola construidas en 1992, que habían quedado obsoletas. Los terrenos (4 Ha), situados a 5 minutos andando del centro de Oostkamp, a 10 minutos en bicicleta de los otros núcleos, y cerca de la salida de la Autopista E-40, ofrecían la oportunidad de agrupar los servicios municipales, aprovechando sinergias y construyendo una imagen común.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
En 2008 el Gobierno de Flandes (Vlaams Bouwmeester) anunció un concurso internacional de ideas para construir OostCampus, con un lema que parafrasea a Magritte: “Ceci n’est pas… een administratief centrum”
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
El proyecto ganador, del estudio madrileño de Carlos Arroyo, apostó por una reutilización radical de la gran nave industrial existente, incluyendo cimientos, soleras, estructuras portantes, piel exterior, aislamiento, impermeabilización, así como todas las instalaciones de servicios y equipos recuperables: estación eléctrica, planta de calefacción, conductos de agua, mangueras contra incendios, drenaje, e incluso zona de aparcamiento, vallado y accesos.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
La reutilización de lo ya existente es un criterio básico de sostenibilidad. La “energía gris” (la energía utilizada para la producción de algo) es frecuentemente descartada, o simplemente ignorada. Si demolemos una estructura existente y construimos de nuevo, utilizaremos más energía y recursos que lo que el más eficiente de los edificios sea capaz de ahorrar en su vida útil.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
Para transformar la gran nave – con la mínima huella ecológica pero con el máximo resultado espacial – Arroyo proyecta un espacio público interior resguardado, envuelto en un “paisaje luminoso de nubes blancas”, unas delgadas cáscaras de GRG (yeso y fibra) que abarcan el espacio como enormes pompas de jabón. Solo tienen 7 mm de espesor.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
En este paisaje se construye un sistema modular de núcleos de servicios y espacios administrativos, diseñado para facilitar la relación entre la ciudadanía y la administración. La participación ciudadana en el proceso es una de las claves.
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
También la transparencia: el salón de plenos está a la vista de todos, las salas de reuniones están en mitad del espacio público, la información es accesible; incluso puede visualizarse la página web municipal…y entrar físicamente en ella para hablar con la persona que está detrás!
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
Los materiales son sencillos y baratos, pero están elegidos y utilizados de manera que queramos acercarnos a tocarlos. Hay acabados de fieltro, realizado con botellas recicladas (de PET); tableros sencillos que al texturarlos con una fresadora 3d se convierten en sofisticados damasquinados; el suelo es el existente en la nave industrial, con sus líneas de almacenaje, a las que se ha superpuesto la nueva señalética. La acústica se ha trabajado cuidadosamente, e incluso el olor!
© Miguel de Guzmán . Published on September 25, 2012.
El confort térmico se consigue con el mínimo esfuerzo, gracias a la técnica de la “cebolla térmica” que optimiza la climatización según niveles de acceso y aprovecha la inercia térmica de la losa de hormigón.
El precio de construcción por metro cuadrado es un tercio del normal para edificios
equiparables.
OostCampus se inauguró el 15 de Junio de 2012. La aplicación de criterios de
sostenibilidad con resultados espectaculares ha llevado a la crítica a definir el trabajo
de Carlos Arroyo como “sostenibilidad exuberante”.